‘Telemóveis’, la Portugal conceptual e intensa de Conan Osiris que tropezó en la semifinal

Conan Osiris se quedaba fuera de la final del pasado año en Eurovisión, generando un sentimiento polarizado entre los fans: había quién la consideraba de lo mejor del año pasado y quien no la toleraba.

Cambiamos de tercio en nuestra sección eurovisiva, y habiendo terminado de repasar el paso de España por el Festival en los últimos 20 años, procedemos ahora a recordar algunos de los mayores hits que hayan pasado por Eurovisión: ojo, no os hablamos de buenas posiciones, sino de canciones que por a o por b, nos tocaron la fibra en su momento.

Hoy rebobinamos hasta 2019, cuando Portugal apostó por una conceptual ‘Telemóveis’, que dividió a los eurofans pero dejó claro que el país intención, lo que es intención, la tenía toda.

 

Una canción sobre teléfonos móviles. Conectada al concepto de ‘muerte’. Y no, no es la historia de un cliente de Movistar al séptimo mes de su contrato al mirar atónito la factura y teniendo que decidirse por la donación de órganos para subsanarla. Es una historia bastante intensita sobre las relaciones de dependencia con la tecnología y cómo esta nos ha acercado pero al mismo tiempo separado de aquellos que más cerca tenemos y queremos.

Sí, un poco lo que tus padres te dicen cada vez que miras Twitter para descubrir si este o aquel artista han comentado ya algo sobre su nuevo álbum. «Ay hijo, tantas tecnologías y no haces caso a la familia, algún día me vas a matar de un disgusto», comenta mientras atiende al tiempo lo que Chelo tiene que contar en el ‘Sálvame’ y recuerda que tiene que llamar a Charo por no sé qué historia de la hermana del pescatero.

Conan Osiris presentó el tema a la presección lusa –disque pa’ matar la lusa– como autor, pero finalmente dijo «pues chica, de perdidos al río, la voy a cantar yo también, que estos capaces de colarme a Lucía Perez como nacida en Lisboa». Y así apareció allí, con un chándal y abrigo de pelos, cual si fuera él Martirio, ataviado con complementos de metal como un Freddy Krueger fashionista, y con los oros y el bailarín a medio camino entre lo drag y lo tradicional. Folklore travestí. Una fantasía.

Y claro, entre lo oscuro de sus beats, esa inspiración arabesco-folkie, el baile, los outfits… quién iba a resistirse: en la final de la preselección se llevó de calle al jurado y al público.

 

La actuación le trajo un poco por la calle de la amargura, las cosas como son.

Conan Osiris optó por no cambiar demasiado el planteamiento de su actuación en la preselección, apenas perfilando detalles como los movimientos del baile, la ropa, los visuales o su interacción con el bailarín que lo acompañaba. Pero en esencia, la actuación era la misma. ¿Qué falló entonces en los primeros ensayos, de los que salió hecho una furia y con ganas de cargarse su ‘Telemóveis’ con razón? Pues todo lo que no dependía de él: el cantante no estaba a gusto con los planos, la realización la iluminación… vamos, un cristo que se fue corrigiendo hasta que su performance quedó parecida a lo que tenía el mente. Pero el artista aseguró que los israelíes se pasaron su proyecto por el forro de su shawarma.

Aún así, la interpretación de ‘Telemóveis’ satisfizó a los seguidores de la propuesta portuguesa: Conan y su compañero aparecieron vestidos con un diseño inspirado en la mantis religiosa, con su intensidad desmedida, las miradas a cámara como de estar cantando en mitad de un parto, los golpes con los pies que dejarían en bragas a los látigos de Ruslana, y la rosa de las pantallas, clarísimo homenaje a la también eurovisiva Rosa López, en paz descanse.

 

El resultado fue un cuadro, para qué nos vamos a engañar. Portugal tampoco merecía semejante desdén, en una semifinal en la que, más allá del tema de San Marino de Serhat, todo un guilty pleasure, también se colaron como finalistas basicadas como la bielorrusa -que presentaba a una Anne-Marie notablemente gritona- o un Victor Crone de Estonia que había desafinado durante prácticamente toda su presentación. No merecía, insistimos.

Portugal se conformó con la 15ª plaza, superando apenas a dos países, y con 51 puntos en su marcador. Sólo el jurado de Chipre, Polonia, República Checa y Hungría lo votó y ninguno de los votos superó los 3 puntos, El televoto lo trató algo mejor, con 43 puntos, pero aun así lo dejo 12º.

‘Telemóveis’ tampoco fue un hit especial en Portugal, donde la semana del Festival alcanzaría el #10 de la lista de singles, para desplomarse hasta el #29 después del mal resultado en el mismo. No aguantaría más que media docena de semanas en lista. En el resto de Europa su impacto fue nulo y ahora mismo suma 3,6 millones de reproducciones en Spotify.

 

Recordad que podéis escuchar todos los #eurohits disponibles en nuestro playlist de Spotify.


Login

Welcome! Login in to your account

Remember me Lost your password?

Lost Password

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies