Pupilas En La Oreja | ‘Rosas’, lo que te conté mientras te hacías la empapada






La Oreja De Van Gogh esperaba con la carita empapada a que llegara con mil rosas, que ya nos dirás tú cómo iba nadie a poder transportar tal cantidades de flores.

Bienvenidos a la sección de la web que analiza pupilas, amigos de la estupidez congénita de nuestras secciones. En esta ocasión, vamos a aprovechar este apartado para ir repasando los 40 singles que La Oreja De Van Gogh nos ha dejado hasta la fecha -si lanzan un nuevo, lo añadiremos a la lista, aunque arruinará el cómputo redondo de 40-.

Para que os hagáis una idea, la intención es pasar por cada canción sin seguir la línea temporal en la que fue editada, con lo que vuestra favorita puede terminar saliendo en cualquier momento. Y sí, todo el mundo tiene una canción «favorita» de La Oreja De Van Gogh. En cada parada, analizaremos el single, el momento más Oreja, los vídeos oficiales y colocaremos la nota global de la canción con El Pupilómetro: a más pupilas, más nos habrá gustado el lanzamiento.

¡Preparad las pupilas, y arranquemos un nuevo visionado!

 

El single, ‘Rosas’

Fue el tercer single de ‘Lo Que Te Conté Mientras Te Hacías La Dormida’, y arranca bastante parecido a ‘Every Breath You Take’ de The Police, donde francamente, no hay nadie esperando por rosas, porque el protagonista de la canción ya te hubiera metido las rosas por el gaznate, las quisieras o no.

Para eso, la verdad, La Oreja De Van Gogh se mostraron más finos, elegantes, y políticamente correctos, porque en ‘Rosas’ había alguien esperando bajo la lluvia a que le trajeran flores, colapsando después los servicios de urgencias por jugarse una neumonía de manera tan gratuita.

La canción, compuesta por todos los miembros de La Oreja (y si no es así, blame it on Spotify) excepto Leire, por motivos obvios y por una maquina del tiempo que anunciaban en ‘Soñaré’ pero no han constuido aún, y producida por Nigel Walker (El Canto Del Loco, Pereza, Vega…) tenía un punto ABBA en el estribillo, un tempo melódico muy radio friendly de la época, pero un envoltorio pop que no casaba tanto con los sonidos orgánicos más típicos de por entonces en el pop español, motivo que hizo que La Oreja se ganara unos cuantos fans y otros tantos detractores.

‘Rosas’ es básicamente un himno para el grupo y para EMEIE, que aún la sigue tocando en sus shows en solitario, mientras ellos la han regrabado para sus 437 discos en directo, con orquesta, al piano, de remixes, con sinfónica, sin sinfónica, a dúo, acapella y en versión de chirigota gaditana.

El momento más La Oreja

Quedémonos con:

«Desde el momento en el que te conocí
Resumiendo con prisas ‘Tiempo De Silencio’
Te juro que a nadie le he vuelto a decir
Que tenemos el récord del mundo en querernos
«

Vamos a ver, queridos amigos, ¿quién conoce a nadie en un momento en el que está resumiendo una novela? ¿Se ha acercado a una firma de libros en El Corte Inglés y el tipo es un escritor con ansias de soltar spoilers sobre obras ajenas? Y en tal caso… ¿por qué lo hace con prisa? ¿Está la dependiente avisándole de que van a cerrar y aún tiene que firmar varios ejemplares? De ser así, explicadnos cómo alguien puede enamorarse de él en una situación tan absurda como estresante.

Lo mejor viene, sin embargo, después: no le ha dicho a nadie más que tienen el récord del mundo en quererse. Pues menos mal, francamente, porque para quererse tanto, unas estrofas después EMEIE anuncia que la han dejado por Whatsapp: «Pasaron seis meses y me dijiste adiós (…), allí me quedé, en una mano el corazón y en la otra excusas que ni tú entendías». Chica, lo mismo lo que hay que hacer es poner el récord de quererse en un nivel un poco más alto, porque esto nos suena a polvito de verano, y si te he visto, no me acuerdo.

Cómo iba ese señor, que spoilea novelas y te deja por mensaje, a aparecer con rosas en ningún lado. Y menos aún con mil, que con las prisas como mucho te arranca un par de petunias de un balcón bajo y te las envuelve en Albal. Es un cutre de manual, hay que tener mejor ojo para el amor.

Total, empapada, en urgencias con neumonía, un par de petunias con Albal y el spoiler de una novela que, total, para qué vas a leerte ya. Un fail de principio a fin.

 

Así era su vídeo

Era uno de esos vídeos conceptuales de La Oreja De Van Gogh, rodado entre Barcelona y Ciudad de México, que arranca pareciendo Amelie y concluye pareciendo Amparanoia borracha en el backstage de un Viña Rock.

Al principio, un fotógrafo monta un escenario para hacer fotitos, todo muy 1940s, hasta que EMEIE se planta allí con un chándal y queda claro que o algo falla en lo que La Oreja considera vintage, o es simplemente que el estudio del fotógrafo huele un poco a que hubo una guerra en la antigüedad.

Después, aparece la gente de la calle, porque La Oreja De Van Gogh en aquella época era más multicultural que la ONU entera vestida por United Colors Of Benetton, y nos muestran a gente de toda procedencia habida y por haber, pasando por lugares llamados algo con «rosas»: calle Rosa, Tintotería Rosas, La Mercería de Rosa, etc. Oportunidad perdida para haber llamado a Rosa López, que en aquel entonces estaba súper de moda gracias a clásicos como ‘No Jodas Por Favor’. 

Después, el grupo pasa por el estudio del señor a sacarse una fotitos, y para variar, el grupo aparece tocando para que, como vídeo tras vídeo, a nadie se le olvide que tienen instrumentos. Y mil rosas detrás, colocadas en espiral. Lo mismo hemos subestimado la capacidad de carga del escritor de antes.

 

El Pupilómetro

A ver, no vamos a obviar el hecho de que ‘Rosas’ es no sólo un clásico de La Oreja, sino historia del pop español. Cinco pupilas no son suficientes pupilas.


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