‘Montero’, la puesta de largo de Lil Nas X

Lil Nas X se presenta al gran escala con ‘Montero’, un primer álbum después del éxito de su EP debut ‘7’. Igual que en aquel trabajo, se mueve entre el pop, el rock y el urbano, pero ahora se abre bastante más en canal.

Hace un par de años era impensable imaginar a Lil Nas X en el escenario actual. Arrasaba con ‘Old Town Road’, la canción que, con 19 semanas en el #1, ha sido la más longeva en lo alto de Billboard en toda su historia. Un hito que estaba en manos de Mariah Carey y Boyz II Men desde 1996 y que nadie parecía poder ir a superar. Estuvo a punto de hacerlo ‘Despacito’, un one-hit-wonder a nivel internacional para Luis Fonsi, y lo consiguió finalmente Lil Nas X, que también parecía un one-hit-wonder.

Mezclaba con descaro el rap y el country, se presentaba con un vídeo tremendamente camp y acompañado de Billy Ray Cyrus. Absolutamente nada hacía presagiar que su éxito se alargaría en el tiempo. Pero aquí estamos, un par de años más tarde, con un tema prácticamente igual de viral, ‘Montero’, y un disco completo que lo ha posicionado, ya sin duda alguna, en el A-List.

 

Montero

Que el disco lleve por título su propio nombre, porque efectivamente Lil Nas X se llama Montero Lamar, no es casualidad. ‘Montero’ es un álbum para comprender mejor su pasado y su presente, y no se anda con chiquitas en los mensajes. Lil Nas X ha sido un rara avis en el mainstream urbano americano: un hombre joven, negro y homosexual con appeal para, no sólo el público LGTB+, sino para las masas. Nunca antes habíamos visto algo así.

Y su puesta de largo nos ha explicado su recorrido: ‘Montero’ se presenta en temas como ‘Sun Goes Down‘, en los que nos habla de autoaceptación y de un pasado suicida que termina dejando un mensaje esperanzador entre el dream-pop y el hip-hop; en ‘Tales Of Dominica’ que explora los problemas de crecer en una familia disfuncional; o en ‘Dead Right Now‘, en la que también comenta la distante relación con sus padres y con todos los que lo ignoraron cuando intentó quitarse la vida, para volver a conectar ahora en su momento de fama.

Lil Nas X ahonda también en su salida del armario en ‘Call Me By Your Name’ o en ‘That’s What I Want’, donde explica lo difícil que le es encontrar una relación siendo un hombre gay negro. En ‘Lost In The Citadel’ narra la búsqueda de una salida a una relación pasada ya rota y las heridas que deja en él.

De modo que ‘Montero’ no podría tener un título más redondo, sus canciones son prácticamente páginas en el diario de Lil Nas X.

 

Un álbum urbano, pero ecléctico

En su primer EP, ‘7’ -aquel que contenía ‘Old Town Road’, pero también los hits ‘Panini’ y ‘Rodeo’-, Lil Nas ya dejaba claro que su intención musical trascendía la escena hip-hop. Y no es de extrañar, porque de primeras, la aceptación del público proviene más de un ambiente pop que del suyo propio. Pero no renunciar a los beats urbanos, al trap, al R&B y al hip-hop como hilo conductor del trabajo ha sido también un acierto; era hora de reclamar ese espacio también para la diversidad. 

Así, el artista es capaz de dejar bops absolutamente radiables como ‘Scoop’, la empoderadora ‘Dolla Sign Slime’, donde Megan Thee Stallion se confirma como una de las mejores acompañantes del álbum, o ‘Industry Baby’ con el único hombre hetero colaborador del álbum, Jack Harlow. Este dato es significativo porque expone las dificultades del artista para conseguir que sus compañeros de industria colaboraran en el trabajo, aunque en los últimos meses Kid Cudi se prestó voluntario y su colaboración parece cuestión de semanas ya.

Lil Nas X, en este último tema, se describe como un «pop n***a como Justin Bieber», y ni falta hace que lo jure: su lead single, ‘Montero (Call Me By Your Name)’ funcionaba por su encanto de pop oscuro e hipnótico, y temas como ‘One Of Me’ o ‘Void’ demuestran también su buen hacer fuera de las barras de rap.

 

Las referencias y los colaboradores

Hemos hablado de lo funcional de Megan Thee Stallion en el álbum, pero lo cierto es que no todos los colaboradores resultan igual de funcionales en ‘Montero’: Doja Cat y Miley Cyrus, por ejemplo, llevan demasiado a su terreno los features. ‘Scoop’, donde aparece la primera, podía haber funcionado igual sin ella, porque al final no queda claro a cuál de los dos pertenece realmente el tema; y ‘Am I Dreaming’, con Cyrus, lleva a Lil Nas directo al tracklist de ‘Plastic Hearts’. El tema queda demasiado descolgado cerrando el trabajo, muy en manos de una Miley que aporta la historia por tener unos orígenes emocionales similares a los de él, y acaba necesitando un poco más de relación al trabajo en su instrumentación.

Kanye West es co-autor y productor de ‘Industry Baby’ – aunque Lil Nas X mantiene en secreto, por algún motivo, cómo se gestó esta colaboración-. El rapero no sólo le influencia ahí, sino también deja notar su papel de referente en ‘Dolla Sign Slime’, ‘Dead Right Now’ o incluso en la más metal ‘Life After Salem’, en la que la influencia de su ecléctica carrera también deja poso. Y si West se deja ver ahí, es innegable lo cerca del ‘Hey Ya’ de Outkast que está ‘That’s What I Want’, que prácticamente parece sampleada de fondo durante todo el tema.

El mayor misterio del álbum, sin embargo, no es la aparición de Kanye, sino la desaparición de otros: el corte que grabó con Sam Smith se filtró pero quedó incomprensiblemente fuera del tracklist y su colaboración con Elton John en ‘One Of Me’ es prácticamente anecdótica. «Grabé algunos trozos de la parte vocal del tema, pero decidieron dejarla fuera, lamentablemente. No pasa nada, es lo que puede ocurrir cuando grabas para discos de otros artistas», comentaba algo resignado Elton durante una entrevista. Lo cierto es que sus segundos de solo de piano sabe a tan poco que resulta cómico que aparezca acreditado como colaborador.

 

‘Montero’ es estupendo primer paso de Lil Nas X en su presentación al mundo, porque permite conocer más al artista y rebuscar entre sus inquietudes y su buen hacer musical, pero también es una colección de canciones un tanto pasada de tracklist. Lil Nas X peca de uno de los errores de la era streaming: muchos cortes y todos muy cortos. Incluye quince canciones de apenas un par de minutos, pero ‘Montero’ hubiera agradecido tener unas cuatro canciones menos, haciendo que las once restantes se hubieran desarrollado con calma.

El mensaje de ‘Void’ podía haberse incluido en ‘Sun Goes Down’, a todas luces una mejor composición; ‘Don’t Want It’ llega para cuando todo está dicho en canciones anteriores, el corte final hubiera funcionado mejor como single intrascendente entre álbumes y ‘Life After Salem’ se hubiera asegurado una mejor recepción sin estar tan rodeada de algodones.

La concisión de ‘Montero’ no debería haber pasado por dar forma a canciones breves de rápido digerir, sino por desarrollar más los aspectos de interés del álbum, que como ya hemos dicho, son unos cuantos. La forma de conocer a Lil Nas X, tan apoyado en lo visual para mostrar el proyecto, hubiera disfrutado una mejor explicación sin el estrés del consumidor medio de Spotify.

A fin de cuentas, su vida hasta el momento se presta a bastante poco ‘skip’.

 

★★★ ½


Temas clave: ‘Scoop’, ‘Dolla Sign Slime’, ‘Tales Of Dominica’


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