‘Justice’ devuelve al pop a Justin Bieber, pero mantiene el mensaje ‘esperanzador’ del anterior álbum

Los amantes de ‘Purpose’ encontrarán bastante más agradable este ‘Justice’ que el anterior ‘Changes’, aunque es cierto que el camino de redescubrimiento de Justin Bieber sigue siendo poco ambicioso.

Desde hace unos años, Justin Bieber se encuentra en un proceso de re-descrubrimiento y regeneración, tras una etapa de su vida más salvaje y despreocupada. El cantante se ha liberado de adicciones, ha encontrado en su mujer a su alma gemela y se ha acercado a la fe. Una serie de movimientos tradicionales que se dejaron sentir en su anterior trabajo, el discutible ‘Changes’, que lo llevaba al R&B de la forma más anodina y previsible imaginable.

Y un año después, el sentimiento de ese Justin ensimismado con su nuevo ‘yo’ y todo lo que él representa vuelve a dejarse sentir en ‘Justice’, pero al menos, el artista se permite cierta ambición a nivel musical. Y es que este trabajo no se encorseta en un sólo estilo, y aunque se enmarca en el género pop, se permite coquetear con el R&B, el hip-hop o el pop-rock sin perder de vista el hilo que lo guía. El mensaje puede ser similar, pero Justin se lo traslada al público de modo bastante menos aburrido.

 

Vuelta al pop tras el chasco R&B

‘Peaches’, junto a Daniel Caesar y Giveon, es la clara demostración de que el problema de Bieber no es publicar un álbum de R&B, es que lo hizo de la forma más básica posible. Todo aquel material se veía venir de tal forma, que este tema que captura elementos del Bruno Mars más suave y del Drake que más molaba, resulta absolutamente fresco y adictivo. Y demuestra el buen hacer del canadiense dentro del género, cuando se deja llevar un poco más.

Curiosamente, la producción de ‘Peaches’ es de HARV, que metió mano en gran medida en ‘Changes’, pero hay otro claro ganador en las tablas de producción de ‘Justice’, Skrillex. El productor colabora en varios cortes del álbum, ‘2 Much’, ‘Somebody’ y ‘Loved By You’. La primera es una hipnótica balada que abre el disco, la segunda un acelerado medio tiempo sobre la búsqueda del amor y la tercera una pista pop-dancehall bastante sutil apoyada en la colaboración de Burna Boy.

La de él es precisamente una de las participaciones más destacadas del disco, porque mientras que la de él, Giveon o Chance The Rapper ayudan a enmarcar mejor las canciones que acompañan, las presencias de Dominic Fike en la bastante Michael Jackson ‘Die For You’, The Kid Laroi en la pretendidamente redentora ‘Unstable’ o Khalid en la manida fórmula de ‘As I Am‘ son bastante menos necesarias.

 

«Bernarda, que veo a Dios»

Así hablaba Justin Bieber del disco poco antes de publicarlo:

«En un momento en el que hay tantas cosas mal en el planeta, todos buscamos sanación y justicia para la humanidad. Creando este disco mi objetivo es generar ese confort, para que la gente consiga conectar con las canciones y sentirse menos sola. El sufrimiento, la injusticia y el dolor hace que la gente pierda la esperanza. No puedo solucionar eso haciendo música pero sí puedo ser parte de algo que lo mejore mediante ella. Que nos lleve a estar más unidos.»

Y sí, como hemos dicho, el mensaje angelical de unión fraternal, amor y positividad ya venía arrastrándolo de su trabajo de 2020, y el espíritu Mr. Wonderful goes to church vuelve a ‘Justice’. Se deja sentir en ‘Hold On’ («dame la mano y cuéntame lo que quieras, yo sé lo que es perder el camino»), ‘Holy’ la manera en que me abrazas es celestial») o ‘Anyone’ («infinito tiempo no es suficiente para amarte como quiero»).

Bieber ahonda en el amor por la fé y el amor por su pareja hasta el punto en el que el mensaje se trenza y el destinatario no queda claro en muchas canciones.

 

En cualquier caso, tanto momento de luz y esperanza que proviene de su cambio de actitud se hace algo repetitivo -insistimos, llevamos dos álbumes escuchándole hablar de su reconversión-, más aún cuando el envoltorio de todo ello se pasa de genérico. Y es que entre los aciertos del disco, Bieber peca también de relajar demasiado la fórmula mirando a la radio y quedarse en algo meramente simpático: le ocurre en la pegadiza pero intrascendente ‘Hold On’, en la excesivamente gritada ‘Anyone’ e incluso en la personal ‘Lonely’, que a nivel lírico es donde más directo apunta a su situación -bien-, pero también donde más plasticoso suena todo el proyecto -mal-. Con Benny Blanco y Finneas detrás del tema, se podía haber hecho algo más intimista y real.

Pero el disco cuenta también con aciertos, como la preciosa ‘Deserve You’, que deja ver su buen hacer con las melodías y estribillos o la dulzona acústica ‘Off My Face‘, que recordará a muchos a ‘Love Yourself’.

‘Justice’ puede no hacer justicia a todas las posibilidades artísticas de Justin Bieber, pero desde luego cuenta con material suficiente como para olvidar algunos de sus traspiés. Incluido ese interludio con Martin Luther King cortado para que en vez de acabar diciendo «justice» parezca decir «Justin». Incluido ese traspiés, sí.

 

Temas clave: ‘Peaches’, ‘Deserve You’, ‘2 Much’


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