‘Mi Gran Noche’, el clásico de Raphael que en su original francesa «a uno le pone mal»

Raphael lanzaría en 1967 uno de los mayores éxitos de su carrera y el que, con el paso de las décadas, ha podido convertirse en su buque insignia. Sin embargo, la canción original no era suya.

Bienvenidos a ‘Cómo Hemos Cambiado’, la sección de la web que, reivindicando a Presuntos Implicados en su nombre, va a analizar algunos de los covers más populares del mundo del pop, muchos de los cuales seguro que no sabíais que eran versiones. O seguro que sí, porque chico, hoy la Wikipedia lo desvela todo y no deja a uno ni sorprenderse de que Natalie Imbruglia lleve toda la vida viviendo de un cover. En cualquier caso, esperemos que disfrutéis de esta sección, y vamos allá con la canción que hoy nos ocupa, ‘Mi Gran Noche’. 

Raphael, año 1967. Se crea un himno con la aparición de ‘Mi Gran Noche‘ en su última película, ‘Digan Lo Que Digan’, cuyo título principal es ya de por si otro himno. Porque si nos vamos a parar a analizar la discografía de este buen señor, nos caemos todos de culo y rodamos como una canica cuesta abajo o la carrera de Ana Guerra como simil igualmente válido.

‘Mi Gran Noche’ es una canción sobre salir de de tranquis y acaba pidiendo un kebab a la ocho de la mañana en cualquier turco en el que sonase Thalía Garrido, pero como era 1967, contado de forma fina. De modo que Raphael decía «descubriré que el amor es mejor, cuando todo está obscuro» y no «te he mandado ya tres mensajes por Tinder, que cuál es el timbre de tu casa», u «olvidaré la tristeza y el mal y las penas del mundo» en vez de «la botella de Jäger no la guardes, que la noche es joven y yo no tanto». 

Ojo, porque la nueva letra de la canción -que sí, fue adaptada por completo y luego entenderéis por qué- corrió a cargo de Rafael De León, autor de temas como ‘La Zarzamora’, ‘Pena, Penita, Pena’ o ‘A Tu Vera’. Quién esté cobrando los royalties que generó ese hombre sí que debe estar viviendo su gran noche, sí.

Raphael la interpretó en la película, con unos maravillosos planos en los que de pronto está triste, de pronto sonríe, y de pronto siente la imperiosa necesidad de colocar su cabeza sobre una mano, pero no sabe dónde poner la mano exactamente, y conquistó a España. Tanto es así, que la canción ha sobrevivido con un tremendo arte al paso de las décadas, convirtiéndose en un clásico de cada verbena, fiesta o boda. Incluso puso título a una película de Álex De La Iglesia.

Eso, amigos, sí que era un ‘Escándalo’.

 

La compuso originalmente el cantante italo-belga Salvatore Adamo, en 1966. La canción tuvo tal éxito en Europa que fue adaptada a varios idiomas, con ‘Mi Gran Noche’ como su adaptación al español. Pero poco tenía que ver la letra del tema con la que todos conocemos en la voz de Raphael, porque Salvatore no salí por la noche a perder el tiempo con la luz de la luna. Ojo a su letra original en español:

«Como palomas a mi alrededor las vi revolotear,
Aquella noche yo fui el cazador y el amo del palomar

(…)

Bailé con chicas que estaban muy bien, que uno le ponen mal,
Pero ellas vieron que yo era también un tipo fenomenal

Ya son las tres, estoy solo en el bar, camarero otro whisky,
Haga un favor, quiero continuar aunque yo no estoy triste
Quiero otra vez el poder fabricar los más bellos ensueños,
Puedo pagar, un obrero yo soy, otra copa y me marcho.»

Para empezar, qué pinta tendría el hombre en lo que debía ser ‘su gran noche’, que le tuvo que prometer al camarero que podía pagar el enésimo whisky que se había pedido. Cuando todos sabemos que Raphael posiblemente iba a Malibú-Piña y en la primera mitad de la copa lo dejaba ya para no perder los estribos y la elegancia. Para continuar, oiga, es 1966, ponga usted más los ojos en Herminia de ‘Cuéntame’ y menos en El Vaquilla para aprender a comportarse en público, porque eso de las palomas y el palomar nos suena a absoluta ordinariez.

Por lo demás, Salvatore interpretaba la canción con un poco más de baile de San Vito que Raphael, y la voz un poco más temblorosa, con más vibrato, como si la estuviera cantando en Lorca perpetuamente. En su actuación en España de 1969, animaba a las chicas a ponerse a bailar con él, pero no tenía tanto éxito como en el tema, consiguiendo sólo que cuatro de ellas se levantaran del asiento. Pues normal, si su versión original ni siquiera tenía el «lara la la, lara lara la la». Cómo pretendía popularizar eso en boda alguna.

 

Bien, con todos nuestros respetos por Salvatore Adamo, pero es que su canción no está ni en Spotify. Y tiene un contundente catálogo en la plataforma como para no incluirla. Por algo será. Por tanto, minipunto para Raphael, cuya versión no solo ha trascendido con muchísima más fuerza con el paso de los años, sino que ha llegado a tanto nuevo público que suma unos estupendísimos 29 millones de escuchas en la plataforma, además de otros 28,5 en su vídeo más popular de Youtube -el de su perfil oficial apenas tiene 29k, llamativamente-.

Salvatore apenas suma 25k reproducciones en su versión en francés, aunque otros 7 millones en español.

¿Con qué versión os quedáis vosotros?


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