Eurohits | Italia 1985 | ‘Magic, Oh Magic’, de Al Bano & Romina Power






Al Bano y Romina Power probaban suerte en Eurovisión por segunda vez con ‘Magic, Oh Magic’, una fantasía de glitter en el pelo, brilli brilli en la ropa y melodía de misa.

Cambiamos de tercio en nuestra sección eurovisiva, y habiendo terminado de repasar el paso de España por el Festival en los últimos 20 años, procedemos ahora a recordar algunos de los mayores hits que hayan pasado por Eurovisión: ojo, no os hablamos de buenas posiciones, sino de canciones que por a o por b, nos tocaron la fibra en su momento.

Hoy nos quedamos en 1985, cuando Italia volvía a enviar a Eurovisión a Al Bano y Romina a Eurovisión, esta vez con una propuesta extra-campy y esperanzadora, ‘Magic, Oh Magic’. 

 

Imagina que eres Lydia Bosch. Un día, de camino a la presentación del libro de una amiga, terminas sufriendo un accidente y apareciendo en un monasterio donde unos monjes cuidan de ti, pero escuchas las voces de unos niños. Bien, esto es el argumento de una de las mejores películas de la historia del cine español, ‘La Hermandad’. Pero nos viene a pelo para explicar el tema de Al Bano y Romina Power, porque empieza exactamente con esa misma sensación. Niños fantasmagóricos canturreando bajo la amenaza de que si no cantan, les tirarán todos sus cromos del Pokémon a la basura.

Entonces entonan el estribillo para que después Romina salude y arranque con un tema que es un cruce entre la clásica canción de misa, un himno esperanzador creado para un evento solidario tipo Live Aid, y la canción que los del baile de prom pondrían para bailar pegados -es bailar-. Todo bastante poco hortera, como podéis comprobar.

La canción habla de un muchacho que escucha una canción «vagamente italiana» con la que se viene arriba y termina siendo emprendedor y mujer de sueños cumplidos. Sí, no hemos equivocado el género en la anterior frase. Para poner el tema en imágenes, Romina y Al Bano -los Shawnmila de los ochenta- se pasearon por los alrededores de una noria. Luego se montaron encima y siguieron cantando el tema. Al Bano no volvería a subirse a una noria hasta la de Jordi González en Telecinco para hablar de su hija Ylenia -la desaparecida, no la de ‘Pégate’-.

 

Si el vídeo de ‘Magic, Oh Magic’ era ya de por sí fantástico, la presentación extra-campy de la canción en Eurovisión aún lo fue más. El tema arrancaba con las tres coristas haciendo las voces de los niños y vestidas como si AliExpress celebrara sus ocho días de oro. Mención especial para la muchacha del dentro, ¡la propia Ylenia Carrisi! a la que habían vestido de Glinda en ‘Wicked’. Una chica normal en una edad especial y fantasía en el pelo. Exceso de fantasía, de hecho.

Después aparece Romina. Embolsada, porque no hay otro verbo posible, en una especie de tela brillante dorada que hubiera servido para vestir a todo el cast de ‘Dallas’ durante 6 temporadas. Romina hace como que canta, aunque no es difícil intuir que talento tendría, pero probablemente para otras cosas. Para cantar, ya tal. De modo que las coristas hacen unos coros inexistentes durante su parte, para que no se note que la escala de notas que utiliza Power la acaba de improvisar en el backstage.

Al Bano sale a escena a continuación, con sus gestos Jesús Hermida meets Amador Mohedano, como tratando de recordarle a Romina cuál era el tono real del tema. Ella lo ignora y sigue a lo suyo, entregada in crescendo al mess que es su interpretación. El mejor momento llega cuando la nula química de ambos se suma a la compañía de las coristas, que hace de amigas de la novia que intentan sacarla de un aprieto.

 

El primer año en el que fueron a Eurovisión, Al Bano yRomina terminarían séptimos de 18. En 1985, quedaron… erm, séptimos de 19. No sabemos si intuir que esto supuso para ellos una mejora respecto a la anterior vez. Según expectativas, imaginamos. En cualquier caso, Italia no pudo quejarse: obtuvo aquel año los doces de España, Portugal y Luxemburgo, y fue el segundo país con más máximas puntuaciones de la edición.

Les superó Noruega, con ocho doces, que fue la ganadora de Eurovisión aquel año con una canción que fingimos recordar pero cuyo título tampoco vamos a copiar y pegar aquí. Al Bano y Romina recibirían puntos de 12 de los 19 países participantes, y ‘Magic, Oh Magic’ cerraría marcador con y 74, a 45 de la victoria y a 15 del top5.

No tenemos datos de charts para el single, pero hoy día sigue apareciendo entre los 10 tracks más populares de la pareja en Spotify, con más de 700.000 reproducciones. Bastantes más que su anterior eurocanción, ‘We’ll Live It Again’, que no alcanza las 50.000.

 

Recordad que podéis escuchar este y todos los #eurohits anteriores en nuestro playlist de Spotify.


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