‘Cuídate’ | El salto futurista de una Oreja que arrancaba con él su futuro






La Oreja De Van Gogh hacían las maletas camino de ‘El Viaje De Copperpot’ con este primer single, ‘Cuídate’, que transformaba su sonido en algo más pro y su imagen en más modernita.

Bienvenidos a la sección de la web que analiza pupilas, amigos de la estupidez congénita de nuestras secciones. En esta ocasión, vamos a aprovechar este apartado para ir repasando los 40 singles que La Oreja De Van Gogh nos ha dejado hasta la fecha -si lanzan un nuevo, lo añadiremos a la lista, aunque arruinará el cómputo redondo de 40-.

Para que os hagáis una idea, la intención es pasar por cada canción sin seguir la línea temporal en la que fue editada, con lo que vuestra favorita puede terminar saliendo en cualquier momento. Y sí, todo el mundo tiene una canción «favorita» de La Oreja De Van Gogh. En cada parada, analizaremos el single, el momento más Oreja, los vídeos oficiales y colocaremos la nota global de la canción con El Pupilómetro: a más pupilas, más nos habrá gustado el lanzamiento.

¡Preparad las pupilas, y arranquemos un nuevo visionado!

 

El single, ‘Cuídate’

‘Cuídate’ fue, no sólo el primer single del segundo álbum de La Oreja, sino también la canción que abría el disco y, en el fondo, toda una era. El single presentaba al grupo con el momento naive de su debut ya superado, con una producción a cargo de un Nigel Walker que les acompañaría durante años y que supo sacar muy buen partido de las composiciones del grupo. Una nueva Oreja, seguramente la definitiva.

‘Cuídate’ se presentaba con un riff de guitarra pegadizo y de primeras, un tempo y una melodía muy La Oreja. Pero de pronto, frenaba en su puente, de cierta determinación reggae, para conseguir estallar finalmente en un estribillo absolutamente coreable que en las primeras escuchas se antojaba un auténtico trabalenguas de dejarle a uno sin aire. En el 2000, las ventas de Ventolín se dispararon en España por el fanbase tratando de imitar a Amaia. No tenemos pruebas pero tampoco dudas.

Por cierto, en ‘Cuídate’ Amaia aún era Amaia. No EMEIE, que eso llegaría con el tercer disco, pero ya empezaba a dar señales de su transformación. Os damos absoluta fe de que nos pasamos días preguntándonos que era «una chica vilvar». Como si fuera un adjetivo. Alegre, dicharachera, vilvar. Luego, como es obvio, nos dio la bajona con lo de «del bar».

Pero ‘Cuídate’ siguió siendo un auténtico bopazo.

 

El momento más La Oreja

Quedémonos con:

«Y tú, ¿qué has hecho para olvidar
qué fue de aquella chica del bar?
Lo sé, prohibido preguntar
Muy bien, seré sincera
«

A ver, hay cierta confusión en este párrafo, porque Amaia parece estar hablando con alguien que fue otrora su pareja. Hasta aquí todo bien, incluso sin que la chica en cuestión sea vilvar, sino alcohólica. Pero lo asumimos, de verdad, han pasado casi 20 años. Lo asumimos bien. Pero claro, Amaia pregunta «¿qué has hecho?» y después se corrige: «ay no, calla, que hemos dicho que no me hagas preguntas ninguna que me va a dar una ataque». 

Pero claro, inmediatamente después dice «muy bien, seré sincera», que parece ir a responder a sus propias preguntas. A ver si va a ser todo esto un soliloquio como aquel de la mujer de ‘Ponte El Cinturón’ y Amaia está hablando sola delante de un espejo. «A ver, Amaia, la chica vilvar, ¿cómo va?», «pues mira, Amaia, me alegro de que me hagas esta pregunta, pero no me hagas preguntas», «bien, Amaia, no haré preguntas, pero si no te importa, voy a contestarme yo», «adelante, Amaia, no tengo ningún problema». 

Haritz, que pasaba cepillándose el pelo por el pasillo cuando la pilló hablando sola, decidió no volver a hablar del tema y lo de su salud mental quedó aplazado.

 

Así era su vídeo

Futurista, porque en el año 2000 seguíamos utilizando VHS pero todo era tremendamente futurista. Y todo tenía un tinte plateado o azulado, porque el futuro era azul y porque el efecto 2000 también afectó a la gama de colores del pop. El vídeo, rodado en la Universidad Pública de Navarra y la banda pretendía fingir estar tocando en un museo.

El múseo salía carísimo, así que tonos azules, un par de cuadros, un señor tocando un chelo porque why not, y La Oreja De Van Gogh expuesta como obra de arte. ¿Cómo? Efectivamente, tocando en directo porque, como siempre, cabía la opción de que alguien pensara que eran una banda pop con coreografía y versiones de Bananarama.

No tenemos la confirmación de que esto sea así, pero nos la jugamos a que los extras del clip son realmente estudiantes que pasaban por allí. El vídeo se completaba con imágenes del edificio desde el exterior, diseñado digitalmente porque -insistimos- futurismo, a medio camino entre el museo Guggenheim y una lata de anchoas en conserva.

A las ocho en punto de la mañana, si os fijáis en el plano de reloj que no cesa en repetirse, hordas de personas entraban a contemplar las obras de arte. La España de la cultura en su máximo exponente. La realidad can’t relate.

 

El Pupilómetro

‘Cuídate’ es un absoluto clásico de La Oreja, no hay discusión factible más allá de lo de la chica vilvar que nos acompañará de por vida. Por tanto, merece las cinco estrellas y no más porque en la escala pupilil no es factible. Es un single de karaoke, de estadio, de fiesta en casa, y sobre todo, parte de la historia cultural del país.


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